Presentía una sombra en tu mirada, ya no me veías igual y comenzaba a resquebrajarme por dentro. Tus besos dejaron de pertenercerme, pero una parte de tu corazón seguía conmigo, así me lo hiciste sentir. Mi cabeza es un malambo y ya no sé qué pensar, qué decir. Aveces pareciera que cambias de sentimientos como de sombrero, así como si nada, y ésa idea me descoloca. No se si dar pelea para que el fuego renazca entre las cenizas o si dar vuelta la página.Me confundís, siempre me llevas al mismo lugar y entre mas lo pienso, mas me pierdo.Por una parte sé que si acá termina el juego, me retiro con los mejores recuerdos.. tus sonrisas y tu mirada penetrando en mis pupilas aquella tarde de otoño. Y si, podría esperarte eternamente, lo que no sé es si quiero. Paralelamente me rehuso total y completamente a bajar los brazos. Es la primera vez que le hago frente a algo tan fuerte, la primera vez que decidí tirarme a la pileta y no pienso darme por vencida tan fácilmente, no ésta vez. Pienso dar pelea. Si me das alas para seguir tu vuelo prometo seguirte a la par y no dejarte caer jamás. Si yo te dejo ser (y supe comprender tus mareos emocionales), vos dejáme estar. Mis mañanas ya no huelen igual, mis noches son eternas con tu ausencia brillando en ésta habitación, mis sueños estan vacíos y mis ojos perdieron su brillo, ahora se ahogan en un mar salado de emociones desencontradas, a diario. No quiero presionarte, obligarte a sentir algo que ya no es igual. Simplemente digo, si sentís que vale la pena recuperar lo que tuvimos (y en cierto punto, creo, tenemos), acá estoy. Esperándote. Esperando que vuelvas y con un beso me hagas revivir cada uno de esos momentos en que me hiciste feliz. Porque te extraño, te necesito. Pero lo más importante, te quiero.

No hay comentarios:
Publicar un comentario